Aún estamos de resaca...
Cuanta inocencia corre alrededor de estos mercadillos. ¡A nosotras nos pareció muy duro! Porque entre prepara las cosas con antelación, madrugas para montarlo todo, cargas todos los bartulos, y luego recoger. Solo podemos decir una cosa: ¡Ole los paradistas!
Y mientras preparábamos el stand, nos surgieron miles de dudas y mientras lo montamos, unas cuantas mas; y al largo de la mañana como...¿1000 mas? Un caos. ¡Pero es lo que tiene ser novatas!
Pero también hay que contar la parte buena, rebuena; nos lo pasamos genial y vino a visitarnos muchísima gente! Y otros tantos nos ayudaron con la organización y preparando cositas.

